Fray Joaquín Millán Rubio es sinónimo de sabiduría, disciplina y experiencia. Quien quiera escuchar todo lo que tiene por contar sobre la historia de la Orden de la Merced bien puede disponer de buen tiempo ¡porque hay tela por cortar!

Y ni qué decir de sus libros. Está feliz porque después de varios meses dio por terminado su más reciente trabajo: ‘San Ramón y su santuario. Manifestación del poder de Dios’.

Aprovechamos un reciente encuentro con él para hablar de todo un poco: de la realización de este libro, de una de sus experiencias como religioso en Panamá, de su vida en el Santuario de San Ramón Nonato y de su perspectiva sobre el futuro de las vocaciones sacerdotales.

Fray Joaquín Millán nos presenta su nuevo libro ‘San Ramón y su santuario. Manifestación del poder de Dios’.
Fray Joaquín Millán nos presenta su nuevo libro ‘San Ramón y su santuario. Manifestación del poder de Dios’.

El más reciente libro de Fray Joaquín Millán Rubio

‘San Ramón y su santuario. Manifestación del poder de Dios’ es pesado no sólo por las 578 páginas que lo componen, sino porque como él mismo lo describe: «es un libro pesado porque en algunas partes hemos extractado todo exactamente igual de los folios que hemos investigado, como mucha gente me lo ha pedido».

Habla en plural porque, aunque él ha sido el autor, ha habido personas a su alrededor que han puesto su grano de arena.

Desde Antonia, su amiga mecanógrafa y mano derecha a la hora de poner sobre la hoja en blanco sus inspiraciones, pasando por los novicios que han ayudado con fotos, correcciones y algo más, hasta los textos de los sacerdotes de la comunidad de San Ramón y del Provincial Mercedario de Aragón, Fray José Juan Galve, que también forman parte del libro.

«Soy muy torpe escribiendo… entonces le he pedido ayuda a Antonia para la transcripción», dijo sobre su trabajo con este texto que inició hace cinco años, desde que llegó a vivir a El Escorial de la Segarra, como se le conoce al santuario.

El libro incluye también la carta que el Papa Francisco escribió el 6 de agosto, con motivo de la proximidad de la fiesta de la Orden de la Merced el 10 de agosto y de San Ramón Nonato, el 31 de agosto.

Luego incluye la vida del santo mercedario, la historia del santuario, la exposición de los milagros y finalmente la Novena a San Ramón.

«Averiguamos cuándo nació: él perdió el nombre y le decían Nonato, y buscando un escrito del año 1612 vi que en ese manuscrito aparecía como Ramón Surró. A partir de ahí hay he encontrado las fechas y más datos de su vida. Aunque es su nombre completo, para nosotros y para todos seguirá llamándose San Ramón Nonato», explicó sobre el apellido del santo más popular de la Orden de la Merced.

Hablando sobre aquel hombre, Fray Joaquín Millán destacó la devoción en la comarca (La Segarra): «Es grandísima: de los varones que hay aquí, un tercio son Ramones. Hubo un tiempo en que todos los obispos de Cataluña se llamaban Ramones», puntualizó.

ESCUCHA EN LA VOZ DE FRAY JOAQUÍN MILLÁN LE DEDICATORIA A SAN RAMÓN EN SU LIBRO

Portada del más reciente libro del escritor e historiador mercedario, Fray Joaquín Millán Rubio.
Portada del más reciente libro del escritor e historiador mercedario, Fray Joaquín Millán Rubio.

Fray Joaquín Millán y la Centroamérica Mercedaria

Aprovechamos la charla para preguntar un poco más sobre su vida. Entre otras cosas que le gusta sentarse a escribir en el ordenador (aunque no con rapidez) desde que se levanta.

También habló de su periplo por Centroamérica. Ocurrió en 1979, cuando seducido por la invitación del entonces Provincial de Aragón, Fray José Sesma León, dijo sí al viaje «porque ir a América era un sueño». Por aquel entonces era el secretario del provincial.

Fueron entonces a Venezuela, luego a Guatemala y después a Panamá. Allí los esperaba el arzobispo en el aeropuerto. Se bajaron con la ilusión de ir a conocer el Canal de Panamá y la Iglesia de la Merced.

«Pero él se hizo el sordo y nos llevó a El Chorrillo. Llegamos allí y apareció una andanada de niños, más de 50 y le dije a Sesma: aquí es mi lugar, aquí me quedo. Tenía 40 años cuando eso».

Y así fue. Aunque allí también estaba el padre Tomás Tomás Tomás, era Fray Joaquín Millán quien vivía de cerca la realidad de El Chorrillo.

Al poco tiempo de iniciar labores abrieron un comedor para 300 niños, sólo con una condición: que era obligatorio ir a la escuela.

Entonces, con el compromiso del estudio llegaron otras tareas: comprar a los niños ropa y zapatos para ir a clases, porque muchos no tenían.

«Al cabo de 4 o 5 años los movimientos sociales de Panamá dijeron que El Chorrillo era un modelo de cómo se puede transformar un barrio de Panamá en un lugar de bien», añadió.

Fueron casi ocho años de trabajo incansable en los que también trabajaron educándoles, brindándoles servicios médicos y cómo no, orientación espiritual.

«Fui hace dos años y me hicieron un homenaje tremendo. Hemos influido en muchos niños que eran desgraciados y ahora son médicos y profesionales que están agradecidos con la Orden de la Merced».

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Presencia de la Orden Mercedaria en Panamá

En aquel tiempo su presencia despertó la inquietud vocacional de jóvenes y uno de ellos es Fray Richard Godoy, quien actualmente está en Venezuela.

«Yo formé a Richard y a Dionisio. Preciso Dionisio, ahora cuando cumplió 25 años, me escribió: a usted le debo lo que soy».

El padre Joaquín, quien tiene 80 años, forma parte de la comunidad de religiosos del Santuario de San Ramón Nonato, también casa de noviciado de la Orden de la Merced en España.
El padre Joaquín, quien tiene 80 años, forma parte de la comunidad de religiosos del Santuario de San Ramón Nonato, también casa de noviciado de la Orden de la Merced en España.

“Falta ilusiones en la sociedad”: dijo sobre las vocaciones

Y por supuesto en el blog de las vocaciones mercedarias no podíamos quedarnos sin conocer la opinión de Fray Joaquín Millán sobre el futuro de las vocaciones sacerdotales.

«Lo veo mal porque falta ilusiones en la sociedad, el mal de la sociedad es que no hay ilusiones. La gente disfruta del sexo, el dinero y el poder. Y por la pandemia creíamos que esto cambiaría, pero no, creo que no. Nos hemos materializado», dijo de manera enfática.

Al novicio Bastian Arredondo, que nos acompañaba en la charla, dijo señalándole: «A ellos les digo: Debéis ser la generación nueva, la que cambie esto, debéis ser distintos.».

Para el religioso, las vocaciones son importantes porque sin ellas no hay futuro. Y para que Dios siga tocando corazones, sobre todo en España, tiene que ser una obra especial de Dios «que tenga misericordia y nos cambie».

«Debemos, desde los hogares, con los niños, enseñarles a rezar, a acercarse a Dios. Debemos educar para aprender a amar y para amarse», concluyó el sacerdote que desde que tenía 4 años de edad jugaba a celebrar la misa.

Entre risas y más anécdotas de los religiosos del Noviciado Mercedario de San Ramón, Fray Joaquín se despide recogiendo las páginas del borrador de su libro y, dirigiéndose al comedor donde le esperaban los pocos comensales que pudieron asistir a la fiesta de San Ramón (por aquello de la pandemia), dice: ¿estuvo bien la entrevista, cierto?

"Los novicios nos dan vida y juventud con su presencia. Son como nuestros nietos" dijo el padre Millán sobre los jóvenes que visitan el noviciado cada año.
«Los novicios nos dan vida y juventud con su presencia. Son como nuestros nietos» dijo el padre Millán sobre los jóvenes que visitan el noviciado cada año.

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