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Inicia la Semana Vocacional Mercedaria 2020

Presentación de la Semana Vocacional Mercedaria 2020 – Provincia de Aragón

Muchas son las noticias que nos llegan estos días por culpa del COVID-19, entre ellas la muerte en España de más de 70 sacerdotes en activo, y más de 100 sacerdotes, religiosos y religiosas ya jubilados, si es que en este estilo de vida existe eso llamado jubilación.

En medio de este dolor que ha afectado a tantas personas, la Iglesia ha estado en primera línea llevando el mensaje de Jesucristo, tanto de palabra como de obra.

Nuestra vida es diferente a cómo nos la habíamos imaginado a principio del año. Hemos tenido que cambiar muchos planes, hacer sacrificios… Unos han permanecido confinados y otros han tenido que salir para trabajar, arriesgando la propia vida por salvar la de otro.

 

Este domingo iniciamos la Semana Vocacional Mercedaria

Este domingo 3 de mayo de 2020 la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. La Merced también se une a este día tan especial para la Iglesia, y quiere invitar a la Familia Mercedaria a rezar especialmente por las vocaciones a la Vida Religiosa en la Merced durante toda esta Semana Vocacional Mercedaria, bajo el lema «Llamados a la libertad».

Sabemos que Dios sigue llamando a jóvenes de nuestras parroquias para que dejándolo todo le sigan. Quizá a muchos les falta un «empujón», para decir SÍ al Señor, y este «empujón» puede ser tú oración.

 

Llamado a orar por las vocaciones

El Papa Francisco nos ha invitado en este mes a rezar el Rosario, nosotros te proponemos este Rosario Vocacional, con tintes mercedarios.

Te puede ayudar también esta oración de Vísperas que te proponemos.

Cada día de esta Semana Vocacional Mercedaria publicaremos un pequeño reportaje de una casa de formación, donde podrás leer cómo están viviendo ellos este momento de confinamiento por el que estamos pasando.

 

Muchas gracias por tus oraciones.

 

Fr. Cristian Peña, Delegado Provincial de Vocaciones.

 

Aquí está el material que podéis descargar para acompañarnos con tu oración en esta Semana Vocacional Mercedaria:

 

 

(Encuentra al final la opción de descargarlo en PDF)

MISTERIOS GOZOSOS

(se rezan los lunes y sábados)

1º La Encarnación del Hijo de Dios. (Lc 1, 26-38)

En el plan de Dios, desde la eternidad estaba la Orden de la Merced, destinada a trabajar en la Iglesia, con la disposición de dar la vida por los cautivos, como Jesús la dio por nosotros.

2º La visita de María a Isabel. (Lc 1,39-56)

En la noche del 1 al 2 de agosto de 1218, María visita a Pedro Nolasco, para ordenarle que funde una Orden religiosa para la Redención de los cautivos cristianos.

3º El Nacimiento del Niño Jesús. (Lc 2, 1-20)

El 10 de agosto de 1218, nace la Orden de la Merced en la catedral de Barcelona, como una manifestación de la bondad de María para con los cautivos.

4º La presentación en el templo. (Lc 2, 22-40)

El 17 de enero de 1235 el Papa Gregorio IX da a conocer al mundo entero a nuestra Orden por medio de la confirmación pontificia.

5º El niño Jesús hallado en el Templo. (Lc 2, 41-52)

Los cautivos encontraron en María de la Merced y en su Orden la defensa de los derechos humanos, particularmente de la libertad.

 

MISTERIOS DOLOROSOS

(se rezan los martes y viernes)

1º La Oración de Jesús en el Huerto. (Mt 26,36-46)

Pedro Nolasco fiel imitador de Cristo Redentor oraba aquella noche en que se apareció María de la Merced para ordenarle que fundara una Orden para la Redención de los cautivos.

2º La flagelación de Jesús. (Mt 27,11-26)

San Pedro Nolasco y sus hijos redentores sufrieron muchas veces, por amor a Jesús y a los cautivos: azotes, candados, cárceles y la muerte.

3º La coronación de espinas. (Mc 15, 16-20)

La corona del sufrimiento por los cautivos fue el mejor galardón que consiguieron en la Iglesia. Nuestros hermanos redentores de cautivos.

4º Jesús Camino al Calvario. (Lc 26, 26-32)

Muchas veces los religiosos mercedarios vieron, por los claustros del convento, a San Pedro Nolasco con la Cruz al hombro. era la cruz de los cautivos.

5º Jesús muere en la Cruz. (Mc 15, 23-41)

Muchos religiosos mercedarios a imitación de Jesús dieron sus vidas por liberar a los cautivos en poder de los enemigos de la fe.

 

MISTERIOS GLORIOSOS

(Se rezan los miércoles y domingos)

1º La Resurrección de Jesús. (Mt 28, 1-10)

Los cautivos liberados volvían a una vida en el seno de sus familias, llenos de agradecimiento por la libertad alcanzada.

2º La ascensión de Jesús. (Lc 24, 44-53)

San Pedro Nolasco y sus colaboradores subieron al monte de perfección evangélica, dando sus vidas por los cautivos.

3º La venida del Espíritu Santo. (Hch 2, 1-11)

Con la presencia del Espíritu Santo, Pedro Nolasco supo discernir la necesidad de su época y supo darle así remedio oportuno.

4º La asunción de María. (Ap 12, 1-6)

En la Familia Mercedaria, María es exaltada de tal manera que nada hay en el corazón y en la mente de sus devotos que no respire amor y devoción a María de la Merced.

5º La Coronación de María. (Jdt 15, 9)

La Familia Mercedaria corona a María como su Madre, Reina y Maestra de toda su obra Redentora hasta el encuentro definitivo en la Parusía.

 

MISTERIOS LUMINOSOS

(se reza el jueves)

1º el Bautismo de Jesús. (Mt 3, 13-17)

San Pedro Nolasco comienza su misión muy bien indicándonos lo que viene hacer: “liberar a todos los cautivos” entregando su vida por ellos.

2º Las bodas de Caná. (Jn 2, 1-11)

María de la Merced está siempre presente. Mujer que intervino de un modo directo y eficaz en la fundación de la Orden. Por eso la llamamos Madre y Fundadora.

3º La predicación de Jesús. (Mc1, 14-15)

San Pedro Nolasco nos muestra un camino, nos da un ejemplo, nos invita a continuar su obra liberadora para poder construir todos juntos el reino de Dios.

4º La Transfiguración del Señor. (Lc 9, 28-36)

El mercedario debe estar dispuesto a imitar a este Cristo redentor, sabiendo que llevar la cruz es la forma que podemos entregar nuestra propia vida para la liberación de los cautivos de nuestro tiempo.

5º La institución de la Eucaristía. (Mt 26, 28-36)

Los mercedarios estamos llamados a participar de la Eucaristía que es la fuente de la vida cristiana y signo eficaz de la unidad del pueblo de Dios y vínculo de nuestra comunión fraterna.

 

LETANÍAS

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.

 

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,

Dios, Espíritu Santo,

Santísima Trinidad, un solo Dios,

 

Santa María, ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios,

Santa Virgen de las Vírgenes,

Madre de Cristo,

Madre de la Iglesia,

Madre de la divina gracia,

Madre purísima,

Madre castísima,

Madre siempre virgen,

Madre inmaculada,

Madre amable,

Madre admirable,

Madre del buen consejo,

Madre del Creador,

Madre del Salvador,

Madre de misericordia,

Madre de los desamparados,

Virgen prudentísima,

Virgen digna de veneración,

Virgen digna de alabanza,

Virgen poderosa,

Virgen clemente,

Virgen fiel,

Espejo de justicia,

Trono de la sabiduría,

Causa de nuestra alegría,

Vaso espiritual,

Vaso digno de honor,

Vaso de insigne devoción,

Rosa mística,

Torre de David,

Torre de marfil,

Casa de oro,

Arca de la Alianza,

Puerta del cielo,

Estrella de la mañana,

Salud de los enfermos,

Refugio de los pecadores,

Consoladora de los afligidos,

Auxilio de los cristianos,

Redentora de cautivos,

Reina de los Ángeles,

Reina de los Patriarcas,

Reina de los Profetas,

Reina de los Apóstoles,

Reina de los Mártires,

Reina de los Confesores,

Reina de las Vírgenes,

Reina de todos los Santos,

Reina concebida sin pecado original,

Reina asunta a los Cielos,

Reina del Santísimo Rosario,

Reina de la familia,

Reina de la paz.

 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.

 

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Cristo.

 

ORACIÓN

Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Oh María de la Merced, Madre de la Iglesia y de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, a ti acudimos tus hijos a pedirte humildemente que despiertes nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas para el servicio del Pueblo de Dios en tu familia mercedaria. Fortalece nuestros hogares en la fe que da frutos; surjan de ellos los apóstoles y testigos de tu Hijo.

Llama al corazón de nuestros jóvenes invítalos y atráelos al corazón de Cristo; descubran a su calor la misteriosa belleza de la entrega total al servicio del evangelio y de todo hombre inquieto por la verdad. Madre de nuestra familia mercedaria, danos sacerdotes santos, danos vocaciones religiosas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Monición Introductoria: En esta hora vespertina nos unimos a toda la Iglesia para elevar nuestra alabanza y al mismo tiempo pedirle de forma muy especial por las vocaciones religiosas y sacerdotales especialmente en nuestra familia mercedaria

 

Canto Inicial. (Sugerencia)

Pescador de hombres

Tú, Has venido a la orilla no has buscado a sabios ni a ricos tan solo quieres que yo te siga

Señor, me has mirado a los ojos sonriendo, has dicho mi nombre en la arena, he dejado mi barca junto a ti, buscaré otro mar

Tú, Sabes bien lo que tengo En mi barca, no hay oro ni espadas tan solo redes y mi trabajo

Tú, necesitas mis manos mi cansancio que a otros descanse amor que quiera seguir amando

Tú, Pescador de otros mares ansia entera de almas que esperan amigo bueno que así me llamas

 

Salmo 109

Antífona: Señor Dios todopoderoso, concedemos participar del sacerdocio de Cristo, para ser saciados de tus delicias.

Oráculo del Señor a mi Señor siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies.

Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro somete en la batalla a tus enemigos

Eres príncipe desde el día de tú nacimiento, entre esplendores sagrados;

yo mismo te engendré, como rocío, antes de la aurora.

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec.

El Señor a tu derecha, el día de su ira quebrantara a los reyes.

En su camino beberá del torrente, por eso levantará la cabeza

Gloria al Padre…

 

Antífona: Señor Dios todopoderoso, concedemos participar del sacerdocio de Cristo, para ser saciados de tus delicias.

 

Salmo 115

Antífona: Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo.

Tenía fe, aun cuando dije: ¡Qué desgraciado soy! Yo decía en mi apuro: Los hombres son unos mentirosos.

¿Cómo pagará al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo.

Vale mucho a los ojos del Señor la vida de sus fieles. Señor; yo soy tu siervo, siervo tuyo, hijo de tu esclava: rompiste mis cadenas.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo en el atrio de la casa del Señor en medio de ti, Jerusalén.

 

Antífona: Cumpliré al Señor mis votos

Cántico (Ef. 1, 3-10)

Antífona: Dios nos eligió para ser testimonio profético de Cristo y portavoz de su mensaje liberador de Salvación.

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Qué nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos consagrados e irreprochables ante él por el amor.

Él nos ha destinado en la Persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo redunde en alabanza suya.

Por este Hijo, por su sangre, hemos recibidos la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia; ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad.

Éste es el plan, que había proyectado realizar por Cristo. Cuando llegase el momento culminante: Hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza, las del cielo y de la tierra.

Gloria al Padre…

 

Antífona: Dios nos eligió para ser testimonio profético de Cristo y portavoz de su mensaje liberador de Salvación.

Lectura Breve Mc 1, 16-20

En aquel tiempo, pasando Jesús junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que estaban echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: -Vengan conmigo y os hare pescadores de hombres. Ellos dejaron inmediatamente las redes y le siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, el de de Zebedeo y a su hermano Juan. Estaban en la barca reparando las redes. Jesús los llamó también, y ellos dejando a su padre Zebedeo, se fueron detrás de él.

  1. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.
    R.Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.
    V. Al ver al Señor.
    R. Aleluya, aleluya.
    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
    R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.

Antífona

Todos los que el Padre me ha dado vendrán a mí, y a los que vengan a mí yo no los echaré fuera. Aleluya.

 Magníficat

Preces

Demos gracias a Cristo, porque nos ha querido llamar a seguir su camino en nuestra familia mercedaria. Digámosle confiados:

Manda Señor, Obreros a tu mies

Dios todopoderoso, que nos has dado en la Virgen de la Merced una dulce y segura compañía, haznos files a tu llamada y que nunca nos sintamos solos en tu servicio. Oremos.

Dios todopoderoso, que nos diste como modelo de vida religiosa a nuestro Padre San Pedro Nolasco, infunde en los corazones de los jóvenes el deseo de seguir tus pasos. Oremos.

Cristo, Buen Pastor, que quieres la salvación de todos haz que de nuestras parroquias y colegios broten muchas vocaciones religiosas al servicio de nuestra familia y de los cautivos de hoy. Oremos.

Intenciones libre…

Padre Nuestro…

Oración

Tú Señor que concediste a tus santos el don de imitar a tu Hijo Jesucristo mediante los consejos evangélicos, concédenos también a nosotros la gracia de vivir fielmente nuestra vocación mercedaria al servicio de nuestros hermanos cautivos. Por Cristo Nuestro Señor. Amen

  1. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
    R.Amén.

(Encuentra al final la opción de descargarlo en PDF)

MONICIÓN DE ENTRADA

Al terminar este día (en este mañana/ en esta tarde) queremos descansar en el Señor, por eso nos ponemos en su presencia con esta adoración a Jesús, siempre presente en la Eucaristía.

Que sea un tiempo de intimidad con Jesús, un tiempo de amistad, de encuentro, de paz, de descanso en su presencia…

Para escuchar lo que nos quiere decir;

Para presentarle nuestra vida, nuestras dudas, nuestros miedos, nuestras inseguridades…

Para darle gracias por todo lo que nos regala cada día;

Para que nos ilumine y nos aumente la fe;

Para que descubramos a qué nos está llamando, para que nos ayude a descubrir cuál es nuestra vocación.

(Nos ponemos de rodillas, comenzamos con el canto, se expone el Santísimo y se inciensa)

 

CANTO: Dios está aquí

Dios está aquí

Tan cierto cómo el aire que respiro

Tan cierto cómo la mañana,

Tan cierto como que este canto lo puedes oír.

 

Lo puedes oír, moviéndose entre las paredes,

lo puedes oír cantando con nosotros aquí,

lo puedes llevar cuando por esa puerta salgas,

lo puedes llevar muy dentro de tu corazón.

 

Lo puedes sentir, moviéndose entre los que aman,

lo puedes oír cantando con nosotros así.

Lo puedes notar, junto a ti en cualquier momento,

le puedes hablar, en esa vida que le quieres dar.

 

Bendito sea el Santísimo Sacramento del altar

R:/ Sea por siempre bendito y alabado.

Padrenuestro, Ave María y Gloria…

 

MONICIÓN AL SALMO 23

El salmo 23 nos presenta al Señor como el buen pastor.

El buen pastor es aquel que conoce a cada oveja por su nombre, sabe que cada una es diferente, sabe todo de ella y quiere lo mejor para ella.

Nosotros somos la oveja que sabe reconocer y distinguir, entre todas las voces, la voz de su pastor, porque hablamos con él con frecuencia.

 

El Señor es mi pastor, nada me falta

Si el Señor es mi pastor en mi vida, lo tengo todo.

Me hace reposar

Me acompaña en el proceso de asimilación… El buen pastor es aquel que me ayuda a digerir. Dios nos ayuda a aprender, nos acompaña como buen maestro, hace que las personas caminen con sus propios pies.

Me conduces hacia fuentes tranquilas y me restauras

Muchas veces nuestra vida está agitada pero el Señor quiere llevarnos a la paz, al reposo, al consuelo. El Señor nos ayuda a ordenar nuestra vida y cuando la ordenamos encontramos la paz que viene de Dios, nuestra vida descansa en el Señor.

Me guías

Es la acción del pastor por excelencia guiarnos, acompañarnos… indicarnos el camino.

Me sosiegas

Me consuelas. El Señor nos ofrece su consuelo, nos propone una    solución concreta que da calma a nuestro corazón.

 

SALMO 23 (Lo rezamos a 2 coros)

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas.

 

Me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan.

 

Preparas una mesa ante mí,

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa rebosa.

 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

por años sin término.

 

Gloria al Padre…

—————————————

Del Evangelio según San Lucas 5, 1-11

En una ocasión se encontraba Jesús a orillas del lago de Genesaret, y se sentía apretujado por la multitud que quería oír el mensaje de Dios. Vio Jesús dos barcas en la playa. Estaban vacías, porque los   pescadores habían bajado de ellas a lavar sus redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó en la barca y comenzó a enseñar a la gente. Cuando terminó de hablar dijo a Simón:

–Lleva la barca lago adentro, y echad allí vuestras redes, para pescar.

Simón le contestó:

–Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, puesto que tú lo mandas, echaré las redes.

Cuando lo hicieron, recogieron tal cantidad de peces que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, para que fueran a ayudarlos. Ellos fueron, y llenaron tanto las dos barcas que les faltaba poco para hundirse. Al ver esto, Simón Pedro se puso de rodillas delante de Jesús y le dijo:

–¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!

Porque Simón y todos los demás estaban asustados por aquella gran pesca que habían hecho. También lo estaban Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón:

–No tengas miedo. Desde ahora serás pescador de hombres.

Entonces llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo y se fueron con Jesús.

 

REFLEXIÓN

Acabamos de escuchar cómo Pedro es llamado por Jesús.

Pedro puede escuchar las palabras de Jesús a la gente. Enseguida, presencia la pesca milagrosa. Después de esta doble experiencia    sorprendente, llega la llamada de Jesús. Pedro escucha, deja todo y se convierte en «pescador de hombres».

«¡Por tu palabra echaré las redes!»

Terminada la instrucción a la gente, Jesús se dirige a Simón y le anima a pescar de nuevo. En la respuesta de Simón se nota frustración, cansancio y desaliento: «¡Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada!». Pero, con confianza en la palabra de Jesús, vuelven a echar las redes. ¡La palabra de Jesús tiene más fuerza que la experiencia frustrante de la noche!

«El resultado es sorprendente»

La pesca es tan abundante que las redes casi se rompen y los barcos están a punto de hundirse. Simón necesita la ayuda de Juan y de   Santiago, que están en otro barco. Nadie consigue ser completo, si está solo. Las personas deben ayudarse entre sí, y la vida comunitaria es un fiel reflejo de esta ayuda que necesitamos.

«¡Serás pescador de hombres!»

La experiencia de la proximidad de Dios en Jesús le hace percibir a Simón quién es: “¡Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador!” Ante Dios ¡todos somos pecadores! Pedro y los compañeros tienen miedo y, al mismo tiempo, se sienten atraídos.

Dios es un misterio fascinante: da miedo y, al mismo tiempo, atrae. Jesús aleja el miedo: “¡No tengas miedo!”

«Dejándolo todo, ¡le siguieron!»

Hasta entonces, sólo Jesús anunciaba la Buena Nueva del Reino.   Ahora otras personas van siendo llamadas e implicadas en la misión. Esa manera que Jesús tiene de trabajar en equipo es una Buena    Nueva para el pueblo.

 

CANTO

Tú has venido a la orilla

no has buscado a sabios, ni a ricos

tan solo quieres que yo te siga.

 

Señor, me has mirado a los ojos,

sonriendo, has dicho mi nombre,

en la arena, he dejado mi barca,

junto a ti, buscaré otro mar.

 

Tú sabes bien lo que tengo,

en mi barca no hay oro ni plata,

tan solo redes y mi trabajo.

Señor, me has mirado a los ojos…

 

Tú necesitas mis manos,

mis cansancios que a otros descansen,

amor que quiero seguir amando.

Señor, me has mirado a los ojos…

 

Tú, pescador de otros mares,

ansia entera de almas que esperan,

amigo bueno que así me llamas.

Señor, me has mirado a los ojos…

 

ORACIÓN

Señor Jesús:

Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas

y que nos amas tal como somos.

«Tú tienes palabras de vida eterna

y nosotros hemos creído y conocido que Tú eres el Hijo de Dios».

 

Aumenta nuestra FE.

Por medio de ti y en el Espíritu Santo que nos comunicas, queremos llegar al Padre para decirle nuestro SÍ unido al tuyo.

Contigo ya podemos decir: Padre nuestro.

Siguiéndote a ti, «camino, verdad y vida», queremos penetrar en el aparente «silencio» y «ausencia» de Dios,

rasgando la nube del Tabor para escuchar la voz del Padre que nos dice:

Este es mi Hijo amado, en quien me complazco: Escuchadlo».

 

Con esta FE, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar nuestras situaciones personales,

así como los diversos sectores de la vida familiar y social.

Tú eres nuestra ESPERANZA, nuestra paz, nuestro mediador, hermano y amigo.

Apoyados en esta ESPERANZA, queremos infundir en el mundo esta escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones salvíficos ocupan el primer lugar en el corazón y en las actitudes de la vida concreta.

Queremos AMAR COMO TÚ, que das la vida y te comunicas con todo lo que eres.

Quisiéramos decir como San Pablo: «Mi vida es Cristo».

Nuestra vida no tiene sentido sin ti.

 

Tú superas la pobreza de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras; por eso queremos aprender a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando con un silencio de amigo y con una presencia de donación.

Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a todos los hermanos. Amén.

 

TIEMPO DE ORACIÓN PERSONAL EN SILENCIO

PETICIONES

Fieles al mandato del Señor, pidamos al Dueño de la mies que escuche nuestras oraciones.

– Para que Cristo, que reunió a sus discípulos a su alrededor con el fin de   asociarlos a su predicación evangélica, suscite también en nuestros días, servidores de su Evangelio. Roguemos al Señor.

– Para que el Señor ilumine la mente de los jóvenes cristianos y les infunda fuerza, a fin de que sean muchos los que se dediquen al ministerio y consagren su propia vida a hacerlo presente en medio de los fieles.

Roguemos al Señor.

– Para que el Señor, que escogió un estilo de vida virginal y pobre, suscite en los jóvenes el deseo de consagrarse exclusivamente a su amor y al servicio de su Iglesia. Roguemos al Señor.

– Para que quienes han escuchado la llamada del Señor a la Vida Religiosa no se desanimen ante las tentaciones que puedan surgir a causa de la propia debilidad o de las circunstancias que los rodean. Roguemos al Señor.

Peticiones libres…

Señor Jesús, que nos mandaste rogar al Padre que mande obreros a su mies, escucha nuestra oración y haz que los religiosos de tu Iglesia crezcan en   número y perseveren fieles a su vocación. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

Bendito sea el Santísimo Sacramento del altar

R:/ Sea por siempre bendito y alabado.

Padrenuestro, Ave María y Gloria

(De rodillas y mientras se canta, se inciensa el Santísimo)

 

CANTO

Cantemos al Amor de los Amores            ¡Gloria a Cristo Jesús,

cantemos al Señor,                                         cielos y tierra, bendecid al Señor,

Dios está aquí, ¡venid adoradores,           honor y gloria a Ti, rey de la gloria

adoremos, a Cristo Redentor!                    amor por siempre a Ti, Dios del Amor!

 

ORACIÓN

Oh Dios, que en este admirable sacramento

nos dejaste el memorial de tu Pasión,

te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios

de tu Cuerpo y de tu Sangre,

que experimentemos constantemente

el fruto de tu redención.

Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amen.

 

BENDICIÓN EUCARÍSTICA

Concluida la bendición, el sacerdote deja el Santísimo sobre el altar, y de rodillas dice las preces de alabanza, las que son rezadas por todos al unísono.

 

PRECES DE ALABANZA

Bendito sea Dios.

Bendito sea su santo Nombre.

Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.

Bendito sea el Nombre de Jesús.

Bendito sea su Sacratísimo Corazón.

Bendita sea su Preciosísima Sangre.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.

Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.

Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.

Bendita sea su gloriosa Asunción.

Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.

Bendito sea San José, su castísimo esposo.

Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

 

ORACIÓN

Oh Jesús divino, Pastor de las almas,

que llamaste a los Apóstoles para hacerlos pescadores de hombres,

atrae hacia Ti las almas ardientes y generosas de los jóvenes

para hacerlos tus seguidores y tus ministros.

Hazlos partícipes de tu sed de redención universal.

Tú, Señor, siempre dispuesto a interceder por nosotros,

descúbreles los horizontes del mundo entero,

donde la silenciosa súplica de tantos hermanos nuestros

piden la luz de la verdad y el calor del amor,

para que, respondiendo a tu llamada,

prolonguen aquí en la tierra tu misión,

edifiquen tu Cuerpo Místico,

y sean sal de la tierra y luz del mundo.

Extiende, Señor, tu llamada a numerosas almas

e infúndeles el ansia de la perfección evangélica

y la entrega al servicio de la Iglesia

y de los hermanos necesitados de asistencia y caridad.

Señor Dios, Padre Celestial, Tu Hijo Jesucristo nos dijo:

«La mies es abundante, pero los obreros pocos.

Pedid al dueño de la mies que envíe obreros a su mies».

Animados por estas enseñanzas,

te pedimos que envíes a tu Iglesia,

numerosas y santas vocaciones,

especialmente, hoy te pedimos

para la vida consagrada en la Orden de la Merced.

Te pedimos especialmente por los que nos hemos reunido

en esta convivencia vocacional,

para que nos ayudes a descubrir la vocación a la que nos llamas.

Y si nuestra vocación es a la Vida Mercedaria,

ayúdanos a decirte sí y a ser fieles a tu llamada.

Consérvanos fieles en nuestro ministerio hasta el fin;

y concédenos, por tu Espíritu Santo,

un gran amor a Dios, a María y a los hermanos,

para que en nuestro ministerio

y en nuestra vida busquemos solamente tu gloria.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

R/. Amén.

 

RESEVA

 

CANTO

Bendigamos al Señor, Dios de toda creación

por habernos regalado su amor.

Su bondad y su perdón y su gran fidelidad

por los siglos de los siglos durarán.

 

El Espíritu de Dios hoy está sobre mi

y Él es quien me ha ungido para proclamar

la Buena Nueva a los más pobres la gracia de su salvación (2)

 

Enviados con poder y en el nombre de Jesús

a sanar a los enfermos del dolor,

a los ciegos dar visión, a los pobres la verdad

y a los presos y oprimidos libertad.

 

Con la fuerza de su amor y de la Resurrección

anunciamos llega ya la salvación,

que ni el miedo ni el temor,

ni la duda o la opresión

borrarán la paz de nuestro corazón.

Oración colecta

Señor, Padre santo,

Tú que invitas a todos los fieles

a alcanzar la caridad perfecta,

pero no dejas de llamar a muchos

para que sigan más de cerca las huellas de tu Hijo,

concede a los que tú quieras elegir

con una vocación  particular

llegar a ser, por su vida, signo y testimonio de tu reino

ante la iglesia y ante el mundo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Oración sobre las ofrendas

Recibe complacido, Padre santo,

Los dones que te presentamos,

y concede una vida en comunión fraterna

y en libertad de espíritu

a cuantos han propuesto seguir con alegría a tu Hijo

por la senda difícil de la perfección.

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Oración después de la Comunión

Te rogamos, Señor,

que des fuerza a tus hijos

con estos alimentos celestiales,

para que, manteniéndose fieles a su vocación evangélica,

sean en todas partes la imagen viva de tu Hijo.

Que vive y reina por los siglos de los siglos.

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Author: Tatiana Celis

Periodista - SEO y Social Media para comunicadores

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