Somos Compromiso ayer, hoy y siempre. “Todos los frailes de esta Orden…estén siempre alegremente dispuestos a dar sus vidas, si es menester, como Jesucristo la dio por nosotros…”, reposa en las Normas y Constituciones de la Orden de la Merced.

¿Nuestro compromiso con quién?

Comprometidos con los hombres, nuestros hermanos, en una sociedad poco sensible y mucha veces injusta e insolidaria. Hablamos de un compromiso digno, profundo y auténtico, de años y siglos – vamos camino de cumplir 800 años de nuestra fundación– donde muchos religiosos de forma anónima han sido: esperanza, consuelo, cariño, cercanía y justicia para tantos y tantos hermanos caídos y hundidos bajo el peso de “cadenas y miserias”.

Los mercedarios seguimos apostando por atender a nuestros hermanos presos, muchas veces victimas de le exclusión social, pero sin olvidar el drama injusto de las víctima.

Comprometidos con la Iglesia de Cristo, a la cual servimos extendiendo y haciendo posible, con nuestro trabajo y dedicación el restablecimiento del Reino de Dios.

A imagen de María de la Merced, somos parte de esa Iglesia -pequeña, sencilla, callada y muchas veces irrelevante- que sirve a sus hermanos cautivos, como si del mismo Cristo se tratara.

El compromiso con el principio de liberación de la Orden de la Merced sigue firme, por eso abanderamos grandes proyectos que propenden por la liberación de las cadenas de la ignorancia, la esclavitud y la pobreza, entre otras.

Trata de personas

En Guatemala contamos con un piso (casa) en el que acogemos, orientamos, protegemos y prevenimos la trata de personas, siendo esta una de las esclavitudes que en la actualidad sigue afectado a más de un millón de víctimas en América Latina y el Caribe.

La prevención de la trata de personas y el acompañamiento a quienes han sido victimas es uno de nuestros pilares de la vocación mercedaria.
Somos fieles a nuestro compromiso de trabajar por erradicar la trata de personas en todo el mundo.

Educación

En la mayoría de las comunidades en las que hacemos presencia contamos con centros educativos en los que contribuimos a la formación humana y en darles a niños y jóvenes las herramientas necesarias para afrontar diversas situaciones de la vida.

En la mayoría de las comunidades en las que hacemos presencia contamos con centros educativos en los que contribuimos a la formación humana y en darles a niños y jóvenes las herramientas necesarias para afrontar diversas situaciones de la vida.
Educación mercedaria en el mundo, compromiso de siempre.

Merced para crecer

A través del centro Merced para Crecer, en El Salvador, trabajamos por la promoción social de la niñez y la juventud en situación de vulnerabilidad.

A través del centro Merced para Crecer, en El Salvador, trabajamos por la promoción social de la niñez y la juventud en situación de vulnerabilidad.
Centro ‘Merced para Crecer’, en El Salvador.-