Como hijos de María de la Merced queremos ser semejantes a su hijo Amado, ser misericordia viva como Jesús lo fue.

Este es uno de nuestros objetivos que renacen cada día: reflejar la misericordia de Dios con nuestros hermanos.

Fray Abel Pérez Villegas junto a su madre, el día de su ordenación sacerdotal.

Estar alegremente dispuestos a dar la vida por quienes claman misericordia.

Conoce las historias de cómo algunos hombres decidieron dar el sí a este camino de misericordia mediante la vocación mercedaria.

Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones Nativas.

Visiten y liberen, fue el legado que nos dejó Pedro Nolasco y que hoy cumplimos en 22 países.

Fray José Leonardo Sánchez, en una de sus actividades con los reclusos del Centro Penitenciario Ponent, de Lleida.

Visitar a los presos, forma parte de nuestros objetivos. A hombres y mujeres de 38 cárceles del mundo les llevamos el mensaje de alegría, esperanza y confianza en Dios.

Nuestros niños de África disfrutan de uno de nuestros centros nutricionales de la Orden de la Merced.

A través de nuestros centros nutricionales en Centroamérica y África hacemos realidad la obra de misericordia de la Iglesia: Dar de comer al hambriento.

Por medio de nuestras parroquias y colaboradores aportamos a mejorar la dignidad humana.

Vestir al desnudo, otra obra que puedes ayudarnos a realizar. Por medio de nuestras parroquias y colaboradores aportamos a mejorar la dignidad humana de niños y adultos.

Nuestra vocación mercedaria también tiene sus bases en la educación, herramienta fundamental para liberar a nuestros niños de la ignorancia y pobreza.

Enseñar al que no sabe. Nuestra vocación mercedaria también tiene sus bases en la educación, herramienta fundamental para liberar a nuestros niños de la ignorancia y pobreza.